Ermita de Nuestra Señora de Hontanares

Situado en un bello paisaje de montaña, el SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE HONTANARES es uno de los centros espirituales de la vertiente segoviana de la Sierra de Ayllón. Aunque es obra del siglo XVII, su construcción se hizo siguiendo el estilo gótico posmedieval, del que quizás es su exponente más tardío.

Es un templo esplendoroso levantado cerca del lugar donde debió estar la desaparecida aldea de Fontanar, llamada así por la abundancia de agua. Cuenta la tradición que la Virgen se apareció a un pastor que, asombrado, corrió al pueblo a comunicar la noticia. Acudieron los vecinos al lugar y hallaron la imagen de la Virgen todavía iluminada por un candil de aceite que dejaron encendido quienes la ocultaron cuando llegaron los musulmanes. Se construyó la ermita y una vivienda para el santero que fueron sustituidos por el edificio actual.

Las obras dieron comienzo en 1603, dirigidas por Hernando de Palacios. La iglesia consta de una sola nave a la que se accede a través de una portada de influencia herreriana. En el interior se divide en dos tramos a través de un arco fajón de medio punto que descansa sobre pilastras con molduras compuestas a la altura de la imposta que recorre los muros laterales. Cada tramo se cubre con una bóveda de crucería con forma de estrella de cinco puntas, cuyas ligaduras forman una cruz. En las intersecciones se colocan cinco claves decoradas. A los pies de la nave se construyó el coro sobre arco de piedra escarzano y estructura de madera. La reja que lo cierra tiene la fecha de 1886.

Un gran arco triunfal de medio punto da acceso a la cabecera, cubierta con una bóveda como las anteriores, pero de proporciones más alargadas. En la imposta que une los arranques de los terceletes se puede leer parcialmente una inscripción: “Esta capilla se hizo a honra y gloria de Dios Nuestro Señor y su bendita madre […] Nª de Hontanates siendo cura y beneficiado Andrés González. Año de 1606”. De todas formas, sabemos que las obras continuaron al menos hasta 1628. En el lado de la Epístola se abre la puerta que da acceso a la sacristía y al camarín que se construyeron junto a la cabecera hacia 1685. Desde el camarín se accede, a través del Transparente, a la hornacina de la Virgen. El retablo mayor es de estilo barroco y se finalizó en 1665. Se pagó con las limosnas que aportaron los devotos desde 1625 hasta 1668. Es dorado y policromado y se organiza en tres calles, según las trazas del segoviano Juan del Prado. Las columnas que separan las calles son de fuste abombado, acanaladas y con capiteles corintios. En las calles laterales se disponen dos lienzos con los temas del Nacimiento y la Anunciación. El mismo pintor, llamado Francisco Hernanz, realizó el lienzo de la Asunción que ocupa el remate de la calle central. En la hornacina de la calle central, sobre el sagrario, se sitúa la imagen de la Virgen de Hontanares.

Dos puertas, una en la cabecera y otra en la nave, comunican la iglesia con la hospedería que acogía a los peregrinos. A través de una ventanilla de piedra se recogían las ofrendas que depositaban los devotos.

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