Los chicos forman el corro

Inmersos en sus fiestas, los mozos de la localidad protagonizan mañana un rito tradicional

Los vecinos de Riofrío de Riaza se encuentran hoy inmersos en el ecuador de sus fiestas patronales, que se celebran en honor a San Miguel Arcángel, onomástica que tiene lugar el próximo 29 de septiembre, pero que en el municipio se adelanta o atrasa para adaptarse al fin de semana, con el fin de que la celebración pueda ser más numerosa. El día grande del patrón tuvo lugar ayer, cuando se desarrolló la misa, seguida de la tradicional procesión con la imagen del Santo por las calles de la villa. Los actos litúrgicos continuarán hoy con la misa por los difuntos y la visita al cementerio, y mañana, con una nueva eucaristía.

Antes de este último acto, los vecinos celebrarán uno de los actos más curiosos y únicos de toda la geografía provincial, el denominado Corro de los Mozos, que convierte la jornada del domingo en un día muy especial. Esta iniciativa es una actividad tradicional e inmemorial, en la que los mozos del municipio se sitúan en la plaza formando un corro. A su alrededor se coloca uno de ellos, que ocupará el papel de ‘guardamozos’ y cuyo papel será la protección de los jóvenes ante las posibles travesuras y gamberradas que las chicas de la localidad les suelen hacer, y a las que luego se unen otros vecinos.

Los participantes en este juego tradicional mantienen unas reglas dependiendo de su papel. Los mozos deben mantener una posición concreta, estar sentados, no pueden realizar los movimientos que deseen y no se pueden levantar sin permiso. Si lo hacen se les puede penalizar. A lo largo de aproximadamente una hora las chicas se acercarán hasta ellos para realizar diversas travesuras, como colocarles sombreros o collares, pintarles con carmín o rociarles con espuma de afeitado. Pero para ello corren un riesgo, ya que el ‘guardamozos’ procurarán que no realicen su cometido, protegiendo a los jóvenes e intentando asustar a los maleantes con un cinturón. Pero él también debe cumplir unas reglas y no se puede volver cuando lo desee. Tiene que realizar vueltas completas al corro y no podrá atravesarlo por el medio.

Esta tradición, que cada año se hace más popular y atrae a decenas de visitantes de otros puntos de la provincia, tiene la única intención de mantener vivo un ritual de los ancestros y la diversión de los vecinos. En ningún caso dañar o perjudicar a los participantes.

El lunes la tranquilidad regresará a las calles de Riofrío, a la espera de la celebración de otras fiestas, como San Isidro, al ser una población eminentemente agrícola. Además, sus habitantes participan en la romería de la Virgen de Hontanares, el último fin de semana de mayo; y en la de San Benito, el primer fin de semana de julio. Desde hace unos años, la Asociación Cultural organiza una fiesta con diversas actividades y música el primer fin de semana de agosto.

Mientras llega la primavera, y con ella las fiestas y el aumento de población estacional, en el municipio continúan los proyectos, como la conclusión de la renovación del alumbrado público. Además, este verano se instaló un circuito biosaludable, al que se unirán otros elementos como un arenero o columpios destinados a los más pequeños y conseguir una gran zona recreativa con un parque infantil.

Otro gran proyecto, a la espera de subvenciones, es finalizar la reformar exterior del Ayuntamiento, con el arreglo de sus fachadas, una vez que se ha concluido la reforma interior. También se intentará mejorar las viviendas que dispone el Ayuntamiento para su posterior alquiler. Un hecho significativo ha sido la puesta en marcha de un hotel rural y restaurante en el municipio, el primero de estas características, lo que ha supuesto un empuje importante a la economía local, el aumento del censo y ayuda al asentamiento poblacional.

MÓNICA RICO

Noticia publicada el 24/9/2011 en elnortedecastilla.es