Bernuy de Porreros y Campo de San Pedro, en Segovia, se caen de la pugna

Los vecinos de zonas no nucleares se oponen radicalmente al silo atómico

El salón de actos de Bernuy de Porreros (Segovia, 534 habitantes) aún conservaba las banderitas de la última verbena, pero lo que ayer congregó a sus vecinos no era festivo. La alcaldesa, Yolanda Benito, del PSOE, pensaba que podía convencerlos en sólo tres días de que optaran a albergar el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos radiactivos. La misión era imposible y en sólo 40 minutos quedó claro que el pueblo -sin tradición nuclear- no estaba por la labor. Cuando Benito preguntó quién quería el almacén nuclear, sólo una mano se alzó al fondo de la sala. Ahí terminó la reunión y la candidatura de Bernuy. “No pasa nada, no lo someteremos a votación el martes”, zanjó la alcaldesa. Los asistentes -bastantes de municipios vecinos- aplaudieron. El otro pueblo de Segovia que se había interesado, Campo de San Pedro, se retiró anoche ante la división vecinal.

La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) desea un candidato de una zona no nuclear, a ser posible Castilla y León. Ante la bronca política en Yebra y Ascó, esa comunidad será una balsa de aceite porque la Junta, del PP, está a favor. El problema es que sin experiencia nuclear en los vecinos es difícil que lo acepten en una semana, el plazo que queda para presentarse. La oposición en Bernuy era manifiesta. “El cementerio nuclear es una ruina para el pueblo. Va a infestarlo”, bramó Felícito Redondo, El Rubio, cantero de 74 años.

La teniente de alcalde, Gloria Hernando, se sinceró tras el encuentro: “Teníamos muy pocas posibilidades al estar a sólo siete kilómetros de Segovia”. El equipo de Gobierno estudiaba desde septiembre la candidatura, cuando Hernando vio por televisión que se buscaban pueblos para el almacén nuclear. “Estaba cocinando y al verlo pensé que era la solución a nuestros problemas”, recordó en alusión a los 700 millones de inversión. Benito y Hernando presentaron como un logro democrático su consulta al pueblo sólo dos días antes de tener un pleno para aprobar la candidatura. “Enresa nos dijo que lo suyo era aprobarlo en pleno y luego explicarlo”, señala en alusión a la empresa de Industria que construirá la instalación. El socialista José Antonio Martín, alcalde de Campo de San Pedro, también en Segovia, intentó algo parecido, aprobarlo primero en pleno y luego anunciarlo, pero los vecinos se enteraron por EL PAÍS. Anoche, el Ayuntamiento anunció que se retira y que no optará al almacén “debido a la presión social recibida”.

El responsable del tema nuclear en Greenpeace, Carlos Bravo, presente en Bernuy, denunció el sistema “perverso y antidemocrático” que está siguiendo el Gobierno. Los ecologistas ven muchos agujeros en el sistema, como explica Ladislao Martínez: “¿Si es tan seguro por qué dan una compensación millonaria a los municipios?”.

Noticia publicada el 25/1/2010 en elPaís.com
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